En esta composición, tres mariposas en dorado vuelan con delicadeza sobre un fondo claro. Las alas presentan una textura rica y orgánica, que contrasta con la nitidez del fondo. La obra transmite una sensación de ligereza, libertad y belleza natural, evocando el movimiento y la transformación. La disposición vertical de las mariposas en diferentes posiciones de vuelo añade dinamismo y elegancia, haciendo que la pieza respire y se sienta viva dentro del espacio.
Perfecta para un recibidor o una habitación infantil, donde su mensaje de ligereza y renovación pueda acompañar de forma poética el inicio y el final de cada día.










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